Jack White

El adiós "indeterminado" de Jack White

4/28/2015P. O'Leary

No quería que acabase el día de hoy sin dedicar mi último cartucho de energía a compartir, con todos, mis sensaciones sobre el último show del tour mundial de Lazaretto. Ayer, al anuncio de TMR informando que 5° acústico de Jack White tendría lugar, esa misma noche, en Fargo (Dakota del Norte) y que sería posible seguirlo vía live streaming en TIDAL; le siguió un segundo comunicado de Ben Swank

Jack White por David Swanson [vía jacwhiteiii.com]

Este segundo post, lanzado en exclusiva para los miembros Gold y Platinum de The Vault, revelaba que todos los suscriptores de la página de Third Man Records (enrolados en TIDAL o no) tendríamos también la posibilidad de seguir el concierto final de Jack a través de su propia página. A cambio, una única petición: que mantuviésemos esta segunda alternativa dentro de la más estricta intimidad de la "familia" de Vaulties. Y por lo que a mí -y al resto de miembros que conozco- respecta, así fue. 

La estrategia estaba clara. Llevamos semanas leyendo noticias nefastas sobre la acogida de TIDAL entre los usuarios, sobre cómo su lanzamiento había provocado el efecto contrario al deseado: la gente se ha posicionado, como pedían los artistas, pero a favor de las apps preexistentes.

Tenía mucho sentido que TIDAL se llevase el mérito de divulgar el evento, ya que gran parte de su propuesta de valor se basa en el acceso a este tipo de contenidos únicos. Además, muy inteligentemente, Swank aprovechaba para hacer público que los miembros Platinum pronto tendrán acceso al servicio HiFi de la plataforma a un coste muy inferior al del mercado. Decisiones que generaron, tras el concierto, la primera corriente de críticas positivas hacía la marca de la que he sido testigo en Twitter. Una actuación inmensa, retransmitida con una calidad impecable y con la perspectiva de un precio muy asequible; cambió la percepción de unos cuantos. 

Instrumentos sobre el escenario por Fats Kaplin [vía Instagram]

Pero dejemos de lado los negocios y centrémonos en el músico

Los que leéis este blog, sabéis que he tenido la suerte de ver a Jack White, en directo, unas cuantas veces en los últimos meses y, obviamente, ningún streaming (por bueno que sea) puede compararse con la experiencia real de asistir personalmente a un concierto suyo. Sin embargo, el ingrediente emotivo extra de ser el último de una era y encima acústico, lo convirtió automáticamente en uno de los puntos álgidos de mi anónimo-pero-abrumadoramente-intenso "romance" con la música que hace este señor.


La sobriedad del mágnifico montaje de un escenario, únicamente adornado con viejos instrumentos musicales y unos cuantos artefactos vintage (como proyectores cinematográficos y latas de películas), e implacablemente teñido de azul añil sobre fondo negro; invitaba a admirar la función desde una perspectiva completamente distinta a la de los recitales eléctricos. Sobre él, cuatro personas sin ningún artificio tras el que esconderse, casi tan "desnudos" como la música que interpretaron. 

Dominic Davis, Jack White, Fats Kaplin y Lillie Mae Rische por David Swanson

Todos estuvieron enormes, desde Dominic hasta Lillie Mae... y su eterna sonrisa. Fats Kaplin, en mi opinión, brilló con luz propia -sobra decirlo, ya nos habíamos dado cuenta de que es un multiinstrumentista pluscuamperfecto-. Jack estuvo soberbio en el apartado vocal. Hizo una auténtica exhibición de todos sus registros. Sutiles susurros mezclados con momentos de una fuerza desgarradora, que junto al absoluto dominio de los silencios, imprimieron una emoción a las canciones, a las historias que encierran, capaz de conmover al corazón más duro.

Personalmente sobrellevé dignamente las tres primeras, porque forman parte del repertorio habitual que ha desplegado en la gira, pero con "Alone In My Home" se acabó la tregua, por todo lo que se intuye que representa para él. Cuando le llegó el turno de "Do", tenía completamente asumido que era cuestión de tiempo que la situación me superase... La nostalgia de los primeros White Stripes. Posiblemente el punto de inflexión definitivo, lo marcó "Inaccessible Mystery", que sonó espectacularmente bien; a partir de ahí, nudo en la garganta permanente [lo digo sin ningún tipo de complejo porque me consta que much@s hicieron "pucheros" anoche].   

Y, por fin, mi momento de debacle absoluta: "Carolina Drama", alguien que está leyendo esto adivinó que lo sería y acertó. Nunca oculto mis favoritas. Pero quién puede resistirse al irresoluble culebrón sureño. Y llegó el parón.

Cuando arrancó el encore, la exaltación fue 'in crescendo'. No hay alma que pudiera mantenerse indiferente viendo a Jack llenar completamente solo el escenario, con su afectada interpretación de las míticas "The Same Boy You've Always Known" y "You've Got Her In Your Pocket". Destacaría su absoluta autenticidad sino fuera porque él rechaza frontalmente esa palabra. Prefiere 'real'. Y lo más real que se puede decir sobre White no es que se trata del artista más sobresaliente de su generación, sino que es único y que su visión le trascenderá. 

Jack White solo sobre el escenario por David Swanson

Sacó la actuación adelante con una entereza asombrosa, salvando un momento en el que se le quebró la voz precisamente durante "You've Got Her In Your Pocket". No obstante -espero que los que lo vieran estén de acuerdo conmigo-, estaba más taciturno de lo que acostumbra, a pesar de las bromas esporádicas. En los primeros planos, se adivinaba algo un poco sombrío, como si además de las docenas de preocupaciones con las que se enfrenta en un show cualquiera, en este estuviera librando una batalla mucho más grande, más grave.

Comprensible, siendo como era, el fin -de duración indeterminada- de un ciclo que ha acaparado la mitad de su vida. El adiós llegó en forma de "Goodnight Irene", con la banda al completo de nuevo. 

Impagable e imborrable el cierre de la canción con White, en el borde del escenario, cantando a capella (con la única compañía del último público que le ha arropado) aquello de "Goodnight, Irene / Goodnight, Irene / I'll see you in my dreams..."


GRACIAS, JACK.


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4 comentarios

  1. :") simplemente hermoso y emocionante! Gracias por tanto Jack, hagas lo que hagas y decidas lo que decidas, se que lo harás con el alma... Gracias por el legado de historias musicales que nos has dejado... Hasta pronto Mr. White :")

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  2. Be like the squirrel

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  3. Increíble descripción, como siempre. No se si me emociona mas el acto en si, o tu forma de contarlo. Jack debería leerte. Gracias.

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    1. Para eso tendría que mejorar "ligeramente" su español, me temo. Toda la vida rodeado de hispanohablantes y así estamos todavía, jaja... No, en serio. Muchas gracias por el comentario, significa mucho para mí. Yo, feliz con que me leáis vosotros!! :)

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