Entrevista Jack White

El Erudito (1/3)

3/08/2017P. O'Leary

"La infinita imaginación de Jack White", así ha llamado Alec Wilkinson de The New Yorker a su prolijo y maravillosamente redactado artículo dedicado al artista, publicado hace un día escaso. Pero otra versión de la crónica verá la luz bajo un título más sugerente: "El Erudito". Lo hará el día 13 de marzo, en la próxima edición impresa de la revista. De momento, iniciamos la marcha sobre cuatro ruedas, al volante: Mr. Jack White.

Jack White - Fotografía por Pari Dukovic para The New Yorker

"El verano pasado, Jack White compró una casa en Kalamazoo, Michigan, que había visto únicamente en fotografías. No tenía planes de vivir en ella, excepto quizás en retiros esporádicos -vive en Nashville. Se sintió atraído por su pasado. La casa fue diseñada por George Nelson, una personalidad del modernismo americano, que diseñó fundamentalmente muebles. "Una casa de George Nelson, no hay demasiadas de estas", dijo White de camino hacia ella. 

White tiene cuarenta y un años, y desde su adolescencia en Detroit, cuando era aprendiz de tapicero, ha estado profundamente interesado por el diseño del movimiento Moderno. Solía conducir por la ciudad en busca de muebles desechados y algunas veces encontraba sofás y sillas de Nelson, que restauraba. Se considera a sí mismo más como un conservador de la casa que como su propietario. "Creo firmemente que nadie posee nada". El coche atravesó campos agrícolas bajo la bóveda del cielo azul. "Es un sitio al que puedo ir a escribir canciones cambiando radicalmente mi ambiente", continuaba.

White acostumbraba a ser exclusivamente una estrella del rock -era la mitad de The White Stripes- pero sus intereses son diversos, y últimamente ha parado de girar y escribir para dedicarse a ellos. Su empresa, Third Man Records, basada en Nashville y Detroit, produce discos de vinilo y los vende desde las tiendas ubicadas en sus oficinas. El catálogo de Third Man incluye aproximadamente 400 títulos. Algunos son reediciones (antiguas canciones blues, bandas garage de Detroit como The Gories y grabaciones tempranas Motown), algunos son discos originales producidos por White (Loretta Lynn, Neil Young, Wanda Jackson Karen Elson, la segunda esposa de White, de la que ahora está divorciado) y otras son grabaciones de conciertos celebrados en las oficinas de Nashville (Willie Nelson, Pearl Jam, Jerry Lee Lewis y los artistas hip-hop de Detroit, Black Milk). El Lazaretto de White, un disco de Third Man de 2014, vendió cuarenta mil copias en una semana, más que cualquier otro desde 1991, cuando Nielsen SoundScan empezó a registrar las ventas de vinilos.

El disco más reciente de White, publicado en septiembre, Jack White Acoustic Recordings 1998–2016, es una retrospectiva, principalmente de The White Stripes. Rápidamente se convirtió en el número uno de ventas de vinilos dentro de Estados Unidos y en el número ocho a escala global. Pero es solo uno de muchos proyectos. White escribió la canción “Don’t Hurt Yourself" con Beyoncé, y la cantó con ella en su álbum Lemonade. Toca la guitarra en The Raconteurs, una banda que empezó en Detroit en 2004, y la batería en The Dead Weather, que arrancó en Nashville in 2009; canta en ambas. En estas formaciones, colabora, pero sigue sonando como Jack White.

Durante el transcurso de cualquier día, White es jefe, compañero de banda, productor, supervisor de proyecto, hombre de negocios, pragmático, un creativo. "Mr. Ética Laboral Americana" es como un conocido suyo me le describió. White dice que Third Man Records no es un negocio para hacer dinero. (Lo hace). Quiere que la empresa produzca objetos y proyectos que le importan, en la creencia de que si les resultan atractivos a él y a su personal, se lo resultarán también a otros, aunque aparentemente no tengan sentido.

Meg White por Juergen Teller

En los White Stripes, White era parte director creativo y parte avispado empresario. El otro miembro del dúo, la baterista Meg White, era una taciturna musa del punk. Meg era también su novia, después su mujer y más tarde ex-mujer, aunque durante mucho tiempo le dijeron a todo el mundo que eran una banda familiar y que ella era su hermana. Entre 1999 y 2007, hicieron seis discos. (El grupo se disolvió en 2011). Su segundo álbum “De Stijl” (2000), era un homenaje al movimiento modernista holandés de los años 20 del mismo nombre, cuyos representantes incluían al pintor Piet Mondrian. De Stijl redujo las formas artísticas a términos básicos, y la noción de restricciones sedujo a White, que opina que, al menos en lo que se refiere a su imaginación, tener demasiadas opciones es atrofiante. El número tres es esencial para sus propósitos. Cuenta que fue consciente de ello un día mientras trabajaba como aprendiz en la tienda de tapizados. Vio que el propietario había usado tres grapas para asegurar una pieza de tela y cayó en la cuenta de que "tres era el mínimo número de grapas que un tapicero podía utilizar para poder decir que una pieza estaba terminada". The White Stripes fueron construidos en torno al tema del tres: guitarra, voz y batería. Como una actitud y como una distracción, solo vestían de rojo, blanco y negro. White quería que los Stripes interpretaran blues pero no quería ser visto como una banda chico-chica intentándolo.

“El primer pensamiento que tuvimos cuando empezamos fue que eramos un de proyecto de arte con teatro punk-rock” White explicaba en el coche. “Mi voz era como la de un dibujo animado, muy aguda. Tocábamos con cuánto podíamos y lo mezclábamos todo con el blues". Igual que De Stijl trataba de comprimir formas, “el blues reducía la música a tres acordes, doce compases, tres líneas", decía White. “Los componentes más simples. Verás algo de eso en esta casa".

El Neoplasticismo es una corriente artística impulsada por Piet Mondrian en 1917 que proponía despojar al arte de todo elemento accesorio en un intento de llegar a la esencia a través de un lenguaje plástico objetivo y, como consecuencia, universal. Junto con Theo van Doesburg fundó la revista De Stijl, principal órgano de difusión del movimiento, en cuyo primer número apareció publicado el manifiesto neoplasticista.

Die Stijl, Número 1, 1917

La casa estaba al final de una calle sin salida, en un terreno arbolado. Era alargada, como una barcaza, con un techo plano y filas de ventanas en la parte delantera. Su propietario previo, un hombre llamado Dave Corner, esperaba en la vía de acceso para coches. Tenía el pelo blanco, y llevaba unos vaqueros y una camisa suelta. White piensa en muchas de sus experiencias como valiosos documentos y había contratado a un equipo para filmarle a él y a Corner charlando sobre la casa. Vestía traje negro, camisa negra, corbata amarilla y zapatos de cordones amarillos para la ocasión. Mientras el equipo hacía el montaje en el interior, él paseaba de un lado al otro en la carretera. White es muy inquieto -un pie, una pierna, cualquier cosa en su mano, están casi siempre en movimiento. Sus zapatos brillantes golpeando la calzada hacían que pareciera como si estuviese bailando.

El equipo de rodaje estaba en la sala de estar, en un extremo de la casa. Corner se sentó en un sillón y White en una silla a su lado, como en un talk show. White le preguntó a Corner cuál era su parte favorita de la cas. "Esta sala de estar", dijo Corner, "es muy tranquila". La habitación tenía ventanas que subían hasta el techo, y más allá se veían bosques. White le preguntó cómo sonaba la lluvia sobre aquel tejado plano. "Divinamente", respondió Corner. White le contó que en Nashville había tenido micrófonos instalados bajo los aleros, para escuchar mejor la lluvia. Tiene dos hijos, un niño y una niña, de su segundo matrimonio, y decía que su habilidad para hacer que lloviese más alto les había llevado a creer que él controlaba el clima. 

Más gente conoce un fragmento de la música de White que su propio nombre. Se debe al riff de guitarra insignia de su canción “Seven Nation Army”. Grabada por  White Stripes en 2003, se convirtió involuntariamente en un extendido himno de estadios. Puede que sea el segundo fraseo de guitarra mejor conocido, después del de “Satisfaction”. Consiste en siete deliberadas, y de algún modo ominosas, notas principalmente descendentes. Cuando el solo se le ocurrió a White, pensó que quizás lo usaría si alguna vez le contrataban para escribir una tema de una película de Bond.

“Seven-nation army” es como White pronunciaba “Salvation Army” de niño. Nació como John Gillis, y fue el séptimo varón y último hijo entre otros siete chicos y dos chicas. Uno de sus hermanos falleció y a White a menudo le atormenta el pensamiento de que puede que sea el último de su familia en morir, después de haber guardado vigilia por los demás. Sus hermanos incluyen un inspector postal, un agente inmobiliario, un psiquiatra infantil, un chef repostero, y un archivista musical y músico.

La joya modernista de George Nelson fue recientemente restaurada, incluye los muebles originales

Le pregunté a uno de sus hermanos, Stephen Gillis, cómo era White de pequeño. “Muy activo, siempre haciendo algo”, contaba Gillis. “Todavía tiene la misma personalidad". Sus hermanos y hermanas le llevaban al cine, y cuando sus hermanos músicos necesitaban a un baterista, le pedían "Mantén el ritmo para nosotros". "Nuestro padre se ocupaba del mantenimiento de un edificio. También reparaba radios y televisiones, y eso se fusionaba en sistemas  hi-fi. Tenía grabadoras reel-to-reel, y siempre tuvimos música". White fue monaguillo, y durante secundaria fue admitido en un seminario en Wisconsin. "Estaba pensando en convertirme en cura", decía. "En el último momento, me enteré de que no podía llevarme mi guitarra"

Siendo adolescente, White empezó a barrer en la tienda de un tapicero, en la puerta contigua de ña casa de sus padres. A los veintiuno, abrió su propia tienda y la llamo Third Man Upholstery, porque era el tercer tapicero de la manzana. Negro y amarillo, los colores de las herramientas Stanley, representaban el trabajo para White, y eran los colores de su negocio. Tenía una furgoneta amarilla y una mesa de corte amarilla, y escribía sus facturas con rotulador negro en papel amarillo. "La cuenta en sí misma era un poema", explicaba. "Nadie lo entendía -yo solo quería que arreglaras el respaldo de la silla de mi padre-, me decían. La presentación no era la adecuada para el negocio". (Los empleados de Third Man Records llevan trajes negros con detalles amarillos).

Los aficionados de White Stripes tienden a creer el dicho popular de que el mitad-polaco Jack Gillis se encontró con Meg White en 1993, en una cafetería en Hamtramck, a barrio polaco de Detroit, donde él de vez en cuando tocaba canciones folk y leía poesía en noches de micro abierto. (White dice que no recuerda nada de eso; “Meg simplemente estaba siempre allí”, me escribió). Jack y Meg se casaron en 1996, y él tomó su apellido; es legalmente John White. Vivían en la casa en la que él creció, que le había comprado a sus padres, en un vecindario llamado Mexicantown.

The White Stripes iniciaron su carrera en 1997, “un día que estábamos en el ático y yo estaba grabando algo, y le pregunté -¿Te importaría tocar un ritmo sencillo para mí?”, White recordaba. “No la dije qué hacer. Quizás un par de cosas. Ella se sentó y lo hizo”. Lo que hizo le sacudió, por lo infantil e inafectado por el deseo de impresionar."

CONTINUARÁ

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