Directo Jack White

La cara más B de Jack White (I)

12/23/2015P. O'Leary

A pesar del revuelo que persiguió a Jack White cuando, el pasado mayo, declaró que si pudiera "solamente tocaría conciertos acústicos en teatros, con espectadores sentados, el resto de sus días”, da la impresión de que no era para tanto.

Photo Credit: Jeff Kravitz
Su discurso conllevaba, por supuesto, una crítica implícita al despótico calendario de festivales -en la que hicieron hincapié los medios-, que bien podría extenderse a los conciertos en salas con aforos ingobernables. Pero ¿puede una figura de primera línea permitirse prescindir de estas grandes citas? Si pretende continuar siendo relevante, parece que no.

Así que la encrucijada no es ¿lo uno o lo otro? Es conciliar su predilección por las actuaciones intimas con el que es el "mal" necesario de artistas con mucha repercusión internacional, capitular con los baños de masas.

La píldora milagrosa que-todo-lo-cura del Dr. White, se llama B Show. Una solución que le permite recuperar el contacto piel con piel con el público (esa masa de gente que se desdibuja con la lejanía de los macro-escenarios, de los que tanto suele quejarse) de cuando en cuando. 

La función que cumplen los sets sorpresa o secretos, es obviamente bidireccional. No solo recrean una atmósfera que permite a Jack saborear la añorada interacción directa con la audiencia, también son una oportunidad insuperable para que sus seguidores le tengan justo ahí, cerquita.

Lo que está por determinar es cuál de las partes se beneficia más de este tipo de shows. Desde nuestra perspectiva, está claro que son los fans. Fantaseamos con convertirnos en víctimas de montajes con final feliz (me refiero a los conciertos), como las pop-up stores de Dead Weather en Los Ángeles o Londres.



Sin embargo, algún rendimiento sacará Mr. White cuando no para de programarlos. Los Candy Cane Children no olvidarán fácilmente los B Shows del dúo de Detroit durante el tour de Icky Thump en Canadá, que tan magistralmente retrató Emmet Malloy en el documental Under Great White Northern Lights (2009).



Trabajo artístico del disco "Under Great White Northern Lights B-Shows" (TMR 038)
Esta tendencia, que Jack inauguró en The White Stripes, en realidad nunca ha decaído. Con la excepción de The Raconteurs que, hay que decirlo, es una formación con una dinámica única en la trayectoria del músico. En sus filas, él siempre ha pretendido ser solamente uno más, llegando a adaptarse a la disciplina de las bandas a la vieja usanza -de las que ensayan y usan set list-. Todo un reto para él.


Pero en cuanto White tiene todo el control, echa mano del manual de hechizos y encantamientos. Y los B Shows son parte fundamental de esa magia que envuelve a los productos que él factura. En las giras de sus dos álbumes en solitario, le hemos visto hacer un despliegue de este tipo de actos que poco tiene que envidiar al que protagonizó en 2007, junto a Meg White.

Vescovo o los shows acústicos que marcaron el punto final del Laz Tour han sido de los mejores que hemos vivido nunca, el primero por innovador y los últimos por honestos.

En la próxima entrada, recordaremos los de 2012: la espléndida serie de conciertos sorpresa que ofreció en la era Blunderbuss pero, por ahora, nos quedamos con este...



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2 comentarios

  1. !Te deseo unas Felices Fiestas y un Año Nuevo 2016 que venga cargado de conciertos de Jack y que al menos uno sea por aquí, bien en teatros, en salas multitudinarias o en festivales!

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    1. Muchas gracias con mucho retraso. Lo mismo te deseo! ;)

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