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Red Rain: sangre y dolor (traducida)

3/06/2015P. O'Leary

Formidable, feroz y devastadora a partes iguales. Si esa ambivalente combinación de desesperación y rabia, que todos hemos sentido, alguna vez, pudiera condensarse -como una gota de agua sobre el cristal- en una única una canción, esa sería "Red Rain".

Jack White por John Shearer - San Diego Street Scene, 2005

El track número #12 de Get Behind Me Satan, el álbum que trata sobre "la verdad", para alguno supuso 'amor a primera escucha'. Otros tuvieron que esperar a verla en vivo para que rendirse a la evidencia. Y también los hay, claro, que nunca claudicaron (ni con este ni con ningún otro de los incluidos en el disco, con la excepción de "Blue Orchid" probablemente). Nada que objetar, es una experiencia íntima e ingobernable.

Guste más o menos, "Red Rain" es una canción intensamente veraz y turbadora, muy turbadora. Dependiendo del oyente, desata sentimientos confusos que van desde lo violento hasta lo melancólico. 

Por ahí, hay a quienes los timbres -en manos de Meg White- les sugieren recuerdos infantiles tranquilizadores y a quienes les despiertan una inexplicable sensación de desasosiego. Yo me inclino más por lo segundo, pero vuelve a ser personal. Los falsetes casi susurrados (acompañados por las notas más 'dulces' de la Kay), del principio de la canción, contrastan con los accesos vocales iracundos con los que Jack White enfatiza el dramatismo de algunos pasajes (subrayados también, en lo instrumental, por el overdrive de la guitarra y los golpes más duros de la encantadora Sta. White).

Meg White por John Shearer - San Diego Street Scene, 2005

El conjunto difícilmente puede dejar indiferente, especialmente cuando se interpreta en directo. A medida que avanza, todo se vuelve brumoso y pesado. Casi puedes sentir la ropa empapada, adherida al cuerpo y dificultándote los movimientos. Quieres estallar, cómo lo hace el protagonista de la historia, y liberarte de toda la carga de ira y frustración que sufres... por solidaridad con él.

¿Cómo una letra tan minimalista puede encerrar tantos matices y remover tantas emociones? Ni idea [si lo supiera estaría componiendo]. Pero podemos buscar alguna clave que nos ayude a entender algo. Mr. White se mete en la piel de un hombre "atormentado". Literalmente. Sometido a una persistente lluvia. Pero no es cualquier lluvia, es roja. Las asociaciones son inevitables: sangre, dolor, agresión, pasión, amor, sufrimiento... La lista es inagotable porque pocas metáforas tienen un poder evocador de tal magnitud. Toda la pieza pivota en torno a esas dos palabras: red y rain.

La fuente de tan sombrío estado de ánimo, cómo no, es una mujer. Esa mujer que parece no escuchar sus lamentos, pero ¿no puede? o ¿no quiere? Porque esto último explicaría mejor el torrente de acusaciones veladas posteriores. Esta vez la 'inocente' víctima masculina, en manos de una mujer que tiene el control y abusa de su poder sobre él para infligirle todo tipo de padecimientos, parece que ha llegado a su límite.

Verso alternativo de la versión en directo: "¡Yo soy la sangre!, ¡Tú eres el dolor"


"Red Rain" (letra original). Traducción al español:

¿No puedes oírme gritar tu nombre, chica?
Estoy de pie, de pie bajo la roja, roja lluvia
Por la mañana, de pie bajo la roja, roja lluvia

¿No me oyes? ¿No puedes oírme gritar tu nombre, chica?
Por la mañana, cuando estoy de pie bajo la roja, roja lluvia, chica
Por la mañana, de pie bajo la roja, roja lluvia
¿No me oyes? ¿No puedes oírme gritar tu nombre, chica?
Por la mañana, cuando estoy de pie bajo la roja, roja lluvia, chica

Piensas que no decir es lo mismo que no mentir, ¿no es así?
Entonces supongo que no sentir es lo mismo que no llorar para ti
Piensas que no decir es lo mismo que no mentir, ¿no es así?
Entonces supongo que no sentir es lo mismo que no llorar para ti

En la roja, en la lluvia, en la lluvia
En la roja, en la roja, en la lluvia, en la lluvia
En la roja, en la roja, en la lluvia, en la lluvia
En la roja, en la roja, en la lluvia, en la lluvia

Si hay una mentira, entonces hay un mentiroso también
Si hay un pecado, entonces hay un pecador también
Y si hay una mentira, entonces hay un mentiroso también
Y si hay un pecado, ¡entonces hay un pecador también!

En la roja, en la roja, en la lluvia, en la lluvia
Estoy en rojo, estoy en rojo, en la lluvia, en la lluvia
En la roja, en la roja, en la lluvia, en la lluvia
Estoy en rojo, estoy en rojo, en la lluvia, en la lluvia
Estoy en rojo, estoy en rojo, en la lluvia, en la lluvia
¿No me oyes? ¿No puedes oírme gritar tu nombre, chica?

Vamos con el único vídeo posible porque aunque haya más directos, incluidos extraordinarios audios, ninguno es como este, aunque solo sea por ese final. A la batería y los timbres, la maravillosa, única e irrepetible Meg White. Guitarra y voz, ese señor del sombrero. Desde los BBC Studios de Londres... ¡The White Stripes!




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2 comentarios

  1. Concuerdo contigo, al escuchar esta canción me pareciera tener la ropa empapada y adherida a la piel, y me imagino a un Mr. White devastado tratando de gritar a tope violento y desgarrador... Podrías hablar de la canción, Goodnight Irene :) esa pieza es excelente y la interpretación de Mr.W es sin duda de levantar un encendedor y movernos al compás de la melodía jejeje

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