Cover Directo

Mr. Cellophane

2/14/2015P. O'Leary

Kevin me preguntaba hace poco que le podía contar sobre la canción "Mr. Cellophane" que, en alguna ocasión, versionaron The White Stripes. A los más cinefilos, especialmente los aficionados a los musicales, no les costará demasiado hacer la conexión entre la impresionante interpretación de la canción que realizó John C. Reilly para Chicago -a poco que uno se detenga a pensar en el reparto de la película, 'atará cabos' enseguida-.


Lo cierto es que el origen de "Mr. Cellophane" se remonta mucho más atrás de 2002, año en que se estrenó la adaptación cinematográfica dirigida por Rob Marshall. En 1975, ya podía escucharse al pobre y anodino Amos Hart (amante y fiel marido de la ambiciosa Roxy) lamentarse por pasar por la vida completamente desapercibido. Pero en aquella época, no lo hacía en la gran pantalla sino subido al escenario de un teatro de Broadway.

Jack White con John C. Reilly @The Mayan, LA (Jun. 2014)

La canción, como el resto de las que hilaban la trama del musical original -exactamente las mismas que las de la peli y basada en hechos reales, por cierto-, fue compuesta por el tándem formado por John Kander y Fred Ebb. Al primero, le debemos la música y al segundo, las letras.

Como es lógico cuando se escribe música con el objetivo de narrar una historia, al modo clásico de este tipo de producciones, la pieza es un fiel reflejo de la época en la que está ambientada la obra: el Chicago de los años 20. Recoge todos los tópicos habituales y los presenta de una manera más disparatada de lo habitual (al fin y al cabo se trata del mundo de espectáculo): gansters pegándose tiros a discreción, la agitada vida nocturna de los clubes de la ciudad y, por encima de todo, el jazz. Un género que llegó hasta la capital de Illinois, como consecuencia de la migración a la que se vieron obligados los músicos de New Orleans, y que se encontró con otros dos competidores que llevaban una década dominando la escena: el blues y el ragtime. Al final, las influencias recíprocas culminarían en un nuevo estilo: el jazz de Chicago.


Desde luego, no era la primera vez que veíamos a The White Stripes -en particular a Jack White- dejarse contagiar por el espíritu de Cab Calloway [ya me referí a él en la entrada dedicada a "St. James Infimary Blues"]. Desde la cara B del primer single de la carrera del dúo, "Look Me Over Closely", hasta la cara B del último de Jack en solitario, "Blue Light, Red Light (Someone's There)" -que acabamos de conocer-; nos encontramos con una trayectoria salpicada de interpretaciones enormemente influenciadas por un género más propio de un teatro de variedades que de un artista de este siglo, el vodevil [o vaudeville, en su acepción original].

"Mr. Cellophane" es nuevamente un ejemplo de la consabida tendencia de White por las artes escénicas. No hay nada más efectista que esa habilidad suya para 'interpretarse' a sí mismo en sus apariciones en directo. Normalmente no resultaría muy convincente ver a un tipo con orígenes garage convertirse en pianista improvisado del Cotton Club, a mitad de un concierto de rock, pero, en su caso, nos creemos todo. Incluso, a sabiendas de que Jack no es una persona que pase precisamente inadvertida... Ya le gustaría a él ser imperceptible de vez en cuando, me temo.


Tres vídeos. El primero, protagonizado por ese buen amigo "de la casa", John C. Reilly, muestra el arduo trabajo -behind the scenes- del actor para dar vida a la magnífica versión definitiva que pudimos ver en la película. Fantástica voz.


Los dos últimos, muchos menos elaborados (esto no haría falta ni mencionarlo, tratándose de The White Stripes): el audio con la particular réplica de Mr. White [-It's true. It's true story-] y el único fragmento del que disponemos con el dúo ejecutándola en directo.




Tambien Te Puede Interesar

2 comentarios

  1. Gracias, es genial, honestamente no sabía casi nada de esta canción y menos de la historia detrás de ésta. Ahora me queda claro después de esta entrada, muchas gracias, ahora se que.. it's a true story... :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De nada. Ha sido un placer porque personalmente me encanta esta canción.

      Eliminar

Formulario de contacto