Cover Influencias

La vigencia de Fun House

11/29/2014P. O'Leary

Un lustro antes de que Jack White viniera a este mundo, cuatro residentes de Ann Arbor -a escasos 70 km de Detroit- lanzaron al mercado, bajo el sello discográfico Elektra, su segundo álbum. Un disco que, a pesar de ser definido como "apocalíptico" por unos pocos, no tuvo -al igual que el primero- una gran acogida entre el público de la época. Hoy, ese disco es considerado como el iniciador del género garage rock. En palabras de White es "el mejor disco de rock'n'roll que se haya hecho jamás", Fun House.

Iggy Pop durante la grabación de "Fun House" @LA, 1970

En 1970, nada hacia presagiar que la formación integrada por los veinteañeros James Osterberg, los hermanos Ron y Scott Asheton, y Dave Alexander; acabaría siendo una banda de culto, capaz de extender su influencia hasta la actualidad. 

Entre sus muchos adoradores, una pareja que recorría a diario las mismas calles que, tres décadas antes, recorrieron The Stooges también alcanzaría el éxito mundial, cimentando su propuesta musical sobre los mismos pilares. 
  
El innovador estilo del líder de los primeros, Jim (también conocido como Iggy Pop), estuvo profundamente marcado por su encuentro, en Chicago, con la leyenda del baterista de blues, Sam Lay. El estilo del líder de los segundos, Jack White, estaba llamado -por derecho de nacimiento- a entregarse sin reservas al todopoderoso influjo del proto punk de The Stooges. El mismo al que sucumbieron todas las formaciones coetáneas de The White Stripes, en el Detroit de los 90. 





Pero el destino quiso que White también sufriera un encuentro catártico con el mismo género que llevó a Iggy Pop a replantearse el status quo. De nuevo, el culpable sería el blues. 

Y aunque las actuaciones del dúo, formado por Jack y Meg, también se caracterizaron por ser ciertamente violentas y ruidosas; afortunadamente, los paralelismos entre ambas formaciones no irían mucho más allá... Es difícil imaginarse a White untándose el cuerpo con mantequilla de cacahuete o carne de hamburguesa y, mas aún, contorsionándose hasta límites contra natura o lanzándose sobre el público. ¡Ni hablar de enseñar partes 'privadas' del cuerpo en mitad de un concierto! Solo Iggy tenía licencia para hacer eso (bueno, quizás Jim Morrison también).


Sin embargo, era inevitable que los caminos, de los dos abanderados del estado de Michigan más reconocidos internacionalmente de los últimos ¿40 años?, se cruzarán, antes o después. Jim Jarmusch se encargaría de unirles, cuando dirigió -en 2003- Coffe And Cigarettes, haciéndoles protagonistas de dos de las historias de la película. Y, en la retina de todos, permanecerá imborrable la célebre sesión fotográfica que compartieron. 

Que nadie piense que el sofisticado Mr. White de 2014, tiene poco que ver con esa otra versión suya que solía vestir de rojo, blanco y negro -mucho más identificable con la crudeza de su venerado Fun House-. Puede que el esquema de color haya cambiado y que las raíces de su música sean menos evidentes, sepultadas bajo capas y capas de nuevas estructuras e influencias. 

Pero en junio de este mismo año, volvía a recordarnos a todos que, en esencia, nada ha cambiado. Con su cover de "I Wanna Be Your Dog" logró transportarnos de vuelta, en un par de minutos, a 2003 y a ese tour de 2005 plagado de versiones como estás... Primero escuchamos un fragmento de "Dirt" (el track #4 de Fun House) y después hacemos lo propio con el archi-famoso "I Wanna Be Your Dog" (el #2 del álbum debut The Stooges), ambas en directo.




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1 comentarios

  1. Excelente! Me encanto toda la historia y la comparacion. I wanna Be Your Dog sin dudas una de las mejores canciones de la historia del rock!
    Saludos! Lautaro, desde Argentina

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