Jack White Media

La ascensión de The White Stripes (IV)

9/16/2013P. O'Leary

Cuarta y penúltima parte de la serie de entradas dedicadas a The White Stripes: "de dónde vinieron y hasta dónde fueron". En el último post habíamos dejado a la banda lanzando su álbum debut al mercado, en el de hoy veremos como la banda consolida su sonido con De Stijl y da un paso de gigante con White Blood Cells.



MILLER: Cuando escuchó [Jack White"Greening In Your Face" de Son House, estaba como "Esta canción me ha cambiado la vida". Escuchar algo tan crudo y emocional, el hecho de que todavía hoy estén haciendo canciones de Son House... Creo que es alucinante verles mantener esa música viva en el contexto actual.

BLACKWELL: Cuando hicieron el tour con Pavement en Octubre y Noviembre de 1999, conseguí una cinta genial con el sonido del concierto. Había unas 800 personas allí, era con diferencia el público más numeroso ante el que habían actuado. Se supone que debían tocar durante media hora pero estaban tan nerviosos que lo hicieron muy rápido y acabaron en 20 minutos. Hicieron un solo impresionante en "Let's Shake Hands".
Me resisto bastante a dejarle cosas a Jack porque le presté esa cinta y la llevaba en su furgoneta. No sé el motivo pero el caso es que la dejó allí, alguien le robó y no se llevaron más que la cinta. Así que, ciudadanos de Detroit, en algún sitio ahí fuera hay una grabación increíble de The White Stripes en el Recher Theatre en Towson. También le dejé la funda original, la máster, del 7" de "Let's Shake Hands" me la pidió porque iban a relanzarla y, de algún modo, alguien le tiró una coca-cola encima.

Un año después del álbum debut de The White Stripes, y varios meses después de su divorcio en marzo del 2000, el dúo grabó De Stijl y volvieron a girar con Sleater Kinney. Gracias a Kid Rock y a Eminem, los ojos de la nación estaban puestos en la música de Detroit y The White Stripes empezaron a llamar la atención dentro de los círculos del rock indie.

MILLER: En De Stijl se puede escuchar una mejora en el sonido pero parte del material todavía estaba grabado en el salón de Jack. Puede apreciarse mejor una progresión: las canciones están más desarrolladas y se juega más con los arreglos, tiene una perspectiva más pop.

JACK WHITE: El primer álbum es rabioso. En este LP hemos intentado ser un poco más limpios. Quizás hemos reemplazado la ira por amargura (Maximun RockNRoll, 2000).

BAISE: Recuerdo como sus shows eran cada vez más y más sólidos. Normalmente era muy difícil vender todo en el Magic Stick, solo pasaba en Nochevieja y noches así. Era muy extraño que, incluso las mejores bandas locales, consiguieran un 'sold-out'. Ellos lo hicieron varias veces.

BLACKWELL: Creo que tuvieron la suerte de telonear a la gente correcta -Rocket 455, The Hentchmen-, eso ayudó. Hubo un tiempo, justo antes de White Blood Cells en el que no tenían ni manager. Habían conseguido un agente de reservas antes de sacar De Stijl pero ya aparecían en la Rolling Stone antes de tener un manager. Eso es impresionante.

MICK COLLINS (The Gories, The Dirtbombs): Se fueron de gira con Sleater Kinney y lo siguiente que se supo de ellos es que eran famosos.

En abril de 2001, Jack White realizó Sympathetic Sounds Of Detroit, una compilación de bandas garaje de Detroit contemporáneas. En la dedicatoria, White escribió: "Ningún tipo con traje de LA o New York va a volar hasta Detroit para ver a una banda y repartirle tarjetas de visita".

MILLER: Tan absurdo como pueda resultarnos ahora, creo que Jack fue realmente sincero cuando lo escribió porque, en ese momento, era cierto. Para Jack, la idea era reunir un puñado de bandas con un sonido similar. "Voy a grabar a todas usando el mismo juego de batería, los mismos amplis, en mi casa... A quién le importa. Con suerte, esto le interesará a unos cientos de personas, será como capturar un momento en el tiempo". Nunca hubiera pensado que le acabaría importando a tanta gente.

Esa primavera Jack y Meg pusieron rumbo a un estudio de grabación en Memphis para grabar su tercer álbum, White Blood Cells , que supondría la irrupción de la banda en el mercado internacional.

STUART SIKES (Ingeniero de grabación): Lo montamos todo y enseguida empezaron. Jack sabía lo que quería. Meg pensaba que ni siquiera deberían estar grabando, opinaba que las canciones eran demasiado nuevas. Pero Jack está muy seguro de dónde va en cada monento. Meg es muy reservada, básicamente se limitaba a beber su bourbon y a fumar un montón de cigarrillos. Creo que se sentía nerviosa en un estudio tan grande, mucho más de lo que estaban acostumbrados. Mi principal cometido consistía en que se sientieran cómodos y, así, poder tocar bien. Con Meg, asegurándome de que su parte no fuera un total desastre. Ella era completaments consciente de ello.

BLACKWELL: Meg es muy callada, su poder reside en que solo habla cuando tiene que hacerlo. Raramente dice algo pero, cuando lo hace, su opinión tiene mucho peso y Jack siempre se la toma muy en serio.

SIKES: Vinieron tres días e hicieron la mayoría de las canciones, luego volvieron otros dos y mezclamos todo al día siguiente. Jack me pidió más de una vez que no hiciera que sonase demasiado bien. Sabía a lo que se refería, pasaron de grabar en su casa a grabar en un estudio con un 24 pistas. No usamos todas, ni mucho menos. Lo quería lo más real posible pero que sonase mejor que si se hubiese grabado en el salón de su casa. Él señaló el camino y yo le seguí.

NEW YORK TIMES (Agosto 2001): "Con la gracia de la más absoluta sencillez, The White Stripes, que recientemente publicaron su tercer álbum White Blood Cells , han logrado algo asombroso: hacer rock, han hecho rock de nuevo devolviéndolo a sus orígenes. Un sonido simple, primitivo, sin trabas y lleno de entusiasmo".

En verano de 2001, Gran Bretaña se contagió de la fiebre White Stripes . Introducida al público británico de modo entusiasta, por el influyente DJ de la radio John Peel, la banda rápidamente inició un tour por clubs en agosto y se encontraron en medio de un frenesí mediático que les elevó a la categoría de 'salvadores del rock and roll". Entre todo, Jack y Meg jugaban con la prensa insistiendo constantemente en que eran hermanos, como parte de una treta sibilina de la que aquellos más cercanos a la banda siguen siendo reticentes a hablar.

JOHN PEEL (BBC): Todos los años voy a un pueblo del norte de Holanda llamado Groningen... Allí hay una tienda de discos estupenda que tenía White Blood Cells y me pareció muy interesante, el simple concepto del álbum. Lo compré, me lo llevé a casa, lo escuché y empecé a pincharlo en la radio. Siempre he disfrutado de esa manera de tocar la guitarra 'apropiadamente excesiva' -cuando estás tocando algo de verdad-. Era fantástico escuchar ese sonido de nuevo.

MILLER: La gente sabe que Detroit tiene una gran tradición de bandas que presentan de manera muy visual la crudeza y la emoción de la música. Eso es algo que Jack siempre ha tenido - esa emoción real que te toca. Es un poco falso porque es intencional, hay cierta ironía en ello.

CHARLES PIIPO (Fan de Dearborn Heights): Fuimos a verles al Kalamazoo, alguien había escrito un artículo muy negativo sobre si estaban casados y eso. Jack se subió al escenario y empezó con la.letanía de quejas habitual. Empezó a decir "¿Por qué la gente no escribe sobre la música? ¿por qué solo se preocupan de nuestras vidas personales?". Creo que demostraba cuánto ama la música, lo que significa para él.

PEEL: Fue un momento extraordinario. La cuestión es que no eran una moda pasajera. La NME tiene, más o menos, la obligación de encontrar una nueva 'sensación del momento' cada semana porque eso es lo que vende. Creo que la simplicidad y la inmediatez de la banda fueron reveladoras para la gente, que fuesen capaces de hacer ese sonido con el que todos les podían identificar. Fue maravilloso que mostrasen tanto interés en The White Stripes y me gusta pensar que, en parte, tuvo que ver con que les escucharan en mis programas y pensaran "¡Hey, esto es muy bueno".

JACK WHITE: Es bastante duro, nos sentimos un poco como "la banda del mes" que solo puede ir hacia abajo. En cierto modo, esperamos que toda esa falsa atención que estamos recibiendo últimamente, desaparezca. Mientras tanto estamos decidiendo cómo responder (Detroit Free Press, 2001).

La ascensión de The White Stripes (III)

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2 comentarios

  1. Me parece que esta serie de entrevistas deben ser de lo más interesante del blog (sin restarle importancia a las otras excelentes entradas)
    Te agradezco por compartir este tipo de historias
    Como siempre, saludos desde Argentina
    Manuel

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    1. Manuel, ¿qué tal estás? Muchas gracias.
      Estoy de acuerdo contigo en que este artículo es de los más interesantes que he tenido la oportunidad de leer, como fan de The White Stripes. Aunque me está llevando un poco de trabajo (sobre todo cuando mi ordenador se revela en mi contra), estoy disfrutando muchísimo de compartir esta serie. Un saludo desde Madrid!

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