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Entrevista entre Jack White y Cate Blanchett (2/2)

7/04/2013P. O'Leary

Rematamos la entrevista que Jack White le hizo a la actriz australiana Cate Blanchett, para la publicación Interview. La primera parte, transcurrió en un tono ligero y desenfadado, con los protagonistas alardeando de sentido del humor pero si alguien creía que la segunda iba a continuar en la misma línea, se confundía. Esta tiene mucho más calado. Los interlocutores tienen cierta tendencia a lo metafísico, ya se sabe. Además, ambos presumen de fuertes personalidades y, claro, no es fácil que ninguno haga concesiones.

By Ewen Spencer

"JW: Lleva muchísimo tiempo hacer una película.
CB: Nos ha llevado una vida entera hacer Benjamin Button.
JW: Oh, parece que ha costado mucho tiempo hacerla por lo que he podido ver. No sé que papel juega tu personaje en relación con Mr. Button pero me da la impresión de que es un giro de tuerca a la relación de amor entre personas de distintas edades, como la que refleja Harold and Maude (1971).
CB: Sí. Juega sobre la misma base. Siempre tuve en mente esa imagen de amantes que giran permanentemente el uno en torno al otro, no se qué parte del infierno es... ¿el Purgatorio? Es una especie de limbo en el que puedes observar a la gente que amas pero nunca puedes acercarte a ellos, ni tocarles, solo girar a su alrededor. 
JW: Eso no está nada bien. ¿Cómo se llama ese estado?  
CB: Se llama tormento. Lo más extraño es que algunas personas crean ese tipo de relaciones en el mundo real.
JW: Te iba a decir una palabra sobre la que pienso que podríamos hablar: erotomanía
CB: ¿Erotomanía?
JW: Erotomanía es un raro desorden por el cual la persona que lo padece tiene la falsa creencia de que alguien, normalmente de un estatus social superior, está enamorado de él o ella.
CB: ¿Estabas pensando en mí cuando encontraste esa palabra?
JW: Al mismo tiempo que encontré esta palabra, supe que habías interpretado el personaje de Ophelia en Hamlet [se refiere a la novia del Príncipe Hamlet en la obra de Shakespeare] y justamente estaba pensando en ella cuando leí la definición. Me puse a releer algunas partes del libro porque hay cierta polémica en torno a si ella se suicida o si solo se resbala y cae, y quería saber tu opinión.
CB: Fue empujada. 
JW: ¿Piensas que la empujaron?
CB: Bueno, si alguien se pone en una cornisa y se resbala, ¿ha sido un accidente o quería suicidarse? Ella se puso en la cornisa. 
JW: Ella se puso en la cornisa, sí. Muchos consideran que el modo en el que Shakespeare escribió sobre Ophelia, hacía pensar que ella era erotomaníaca. Osea que, en realidad, no es que Hamlet estuviese enamorado de ella sino que era un delirio de ella, pero yo no lo creo. 
CB: Ese es el motivo por el que tanta gente quiere interpretar a Hamlet: sus personajes están completamente indefinidos y el actor tiene que estar preparado para, a través del lenguaje, permitir a la audiencia ver quién es. Así que con cada Hamlet -con todo aquel que es lo suficientemente valiente y que, francamente, tiene el talento y la capacidad emocional para interpretar a sus personajes- el actor influye profundamente, como yo misma con Ophelia. ¿No te has fijado en que si estás cerca de alguien que tiene una enorme pena o está pasando por una crisis o dolor extremo, esa persona se transforma por la propia naturaleza de la situación por la que está atravesando? Yo siempre he sentido que es así. En la producción que yo hice, teníamos un Hamlet extraordinario, Richard Roxburgh, y, como Ophelia, sentía que cuando miraba a Hamlet cada vez era menos reconocible para mí. Se estaba transformando. 
JW: Su Hamlet era cada vez era menos reconocible para tu Ophelia.
CB: Sí, la persona con la que Ophelia intentaba hablar era un Hamlet al que sentía cada vez más lejano. Así que, en ese momento, él quizás hablaba con ella como si ella fuese una erotomaníaca. Qué buena palabra. Ahora vas a leerme algo de alguna entrevista mía en la que todo lo que hice fue hablar sobre erotomanía, como si lo hubiera descubierto en algún viaje espiritual a la cima de una montaña...
JW: Esta es una opinión mía pero, una vez, alguien me dijo que solo puedes desear algo que ya hayas tenido antes en la vida. 
CB: ¿Te lo dijo un budista?
JW: No lo sé. Pero la cuestión es que, si eso es cierto, entonces cuando te enamoras de alguien no está cambiando nada. Solo estás reviviendo algo que ya te ha ocurrido, en algún momento. 
CB: Sería muy reconfortante pensar que eso es cierto.Yo creo que existen ciertos "ecos" en nuestras vidas. Pero creo que tienen más que ver con cómo procesamos la información a nivel cerebral. Por ejemplo, cuando dices algo que ya has dicho antes o que has oído decir a tus padres. Mi acercamiento es más científico que espiritual. Me encantaría poder tener la tranquilidad de creer que todas estas cosas están ahí porque, de algún modo, han existido o han ocurrido antes, como una especie de almacén colectivo de experiencias. Me gustaría encontrar ese sitio pero no implica que crea que existe. Tengo que reconocer que antes solía buscar experimentar cosas peligrosas pero, desde que actúo, no tengo esa necesidad porque ya tengo suficiente ración de adrenalina en el trabajo [...] Creo que por eso los teatros son muy importantes, te permiten estar en un espacio con más gente en el que puedes experimentar esas cosas de manera activa.
JW: Porque físicamente estás viendo como suceden.



CB: Sí. Ves a la gente sudar, respirar. Pueden ofenderte, con suerte aterrarte y, en una buena noche, te harán reír o llorar. Si es malo te sientes engañado y enfadado porque has estado allí participando, si ves una película mala simplemente dices -bueno, no ha estado muy bien-  porque no te implicas. El teatro te saca de la rutina, hay gente real moviéndose delante de ti - te invitan a creer en la historia y cruzas el puente.
JW: Creo que nos deberíamos sentir afortunados de que, en estos tiempos que corren, haya gente que todavía sea capaz de coger el coche, con otras personas, y conducir hasta un teatro, que paguen la entrada y se sienten en una butaca. Con todas las medios que todos tenemos ahora mismo, en nuestro propio salón, con los que te puedes entretener; que haya gente que todavía va a ver un concierto de música, una orquesta sinfónica o al teatro...
CB: Especialmente con lo que está pasando en el mundo, que se está yendo al infierno... quizás es una oportunidad para re-engancharnos a todas esas experiencias humanas [...]
JW: Lo que más amo de las actuaciones en directo es que las puertas están cerradas y las luces apagadas, al público no le queda más remedio que entregarse a lo que está pasando en el escenario. No es como en casa que puedes cambiar de canal, apagar la TV, dejar el libro o irte sin  más. Es como si todos, como una comunidad, fuéramos a la iglesia, nos sentáramos y experimentáramos lo que allí sucede juntos.
CB: Espero que haya un resurgimiento. Pero creo que tienes razón, ese sentimiento de reverenciar algo tiene que ver con la entrega. Tienes que dar menos de ti mismo cuando ves una película que cuando asistes a un espectáculo en directo.
JW: Asumo, por lo que estás diciendo, que te gusta ir al teatro con otra gente.
CB: Sí, tienes que sentirte parte de la audiencia.
JW: No puedes ir a ver una obra de teatro solo, aunque sí puedes ir a ver una película solo.
CB: Sí, en el caso de la película puedes hacerlo porque tu conexión con la pantalla es muy íntima, la historia está siendo contada para ti. Si vas a un concierto, todos los que te rodean forman parte de la experiencia. Tiene que ver con estar entre el público. Si solo hay dos personas, la cosa cambia por completo.
JW: Déjame volver atrás un momento. Qué opinión te merece esta nueva forma de comunicación que está teniendo lugar en Internet. Cuando vas al teatro y tienes esta conversación en el hall sobre lo que acabas de presenciar, intercambias ideas y opiniones sobre las que tienes cierta responsabilidad. En el cara a cara, eres responsable de lo que dices. Tienes que ser capaz de defenderlo y argumentarlo. En Internet, en cambio, no. Periodistas, críticos de cine, de teatro, musicales, chicos de 12 años, todos tienen voz. ¿Deberían los artistas tener miedo de esta forma de comunicación sin responsabilidad? [A él, desde luego, le preocupa mucho].
CB: La peor cara de Internet es que hablar o escribir de algo se ha convertido en el objetivo final. Soy de la opinión de que no pasa nada por quedarse callado cuando no tienes nada que decir sobre algo [...] Todos están tan acostumbrados a tener el epicentro en Internet que sólo existen para el resto en ese contexto. Hasta que alguien no hace clic en tu perfil de Facebook, nada tiene sentido.
JW: Cierto, no existes.
CB: Entonces, de repente, tienes 175 amigos. Es muy importante ser consciente de que gran parte de lo que pasa en el mundo se está comunicando de esta manera y de las consecuencias que tiene para la gente.
JW: Bueno, cuando te pones frente al publico y actúas ante ellos, te estás exponiendo al mundo para compartir algo. Si lo haces en la privacidad de tu habitación, no importa lo bello que sea, está muerto.
CB: Siempre es mejor en tu habitación. En tu habitación siempre sale perfecto. Y los demás simplemente pasan por allí.
JW: Sí pero está muerto, en tu habitación no tiene vida.
CB: No significa nada salvo el pequeño momento narcisista que estás teniendo. Tiene que ser para otros. Lo del público suena a cliché pero, realmente, son los que le dan sentido. Hay un momento fantástico en "El Rey De La Comedia" en el que Robert De Niro esta soltando su monólogo y se oyen las risas. Tú piensas que lo está haciendo en un auditorio lleno de gente, como de costumbre, pero en realidad solo hay gente pintada sobre el papel de la pared [...]

By Ewen Spencer


JW: Sí, pero cuando solo hay 10 personas donde se supone que debía haber 300, es un reto interesante. En cierto modo puedes compartir más cosas o algo más especial puede tener lugar porque hay un vacío en la sala que tú puedes llenar. Cuando voy a ver un espectáculo a Broadway y veo a alguien que recita las mismas líneas cada noche, siento un poco de celos en dos sentidos: me gustaría saber cómo es hacer exactamente lo mismo cada noche, o dos veces por noche, tres si es sábado como hacen en Las Vegas; porque yo nunca he tocado el mismo repertorio dos veces. También me gustaría saber cómo consiguen encontrar algo nuevo en las mismas palabras, cada vez.
CB: Yo pensé lo mismo cuando hice el papel de Bob Dylan en I'm Not There (2007). Esta gente que tiene una canción que es un hit y tienen que tocarla una y otra vez.
JW: Bueno, Dylan nunca tocaba sus canciones dos veces de la misma forma.
CB:  Bueno, no. Pero lo que intentas hacer, como actor, es engañarte a ti mismo para creer que nunca has pronunciado antes esas palabras y, de esa forma, tienes que descubrirlas como si fuesen nuevas.
JW: ¿Has actuado alguna vez en un espacio pequeño, para 10 personas? No me refiero a leer un guión o algo así.
CB: Probablemente cuando estaba borracha. [White se ríe]. Tú ¿lo has hecho?
JW: Bueno, supongo que en mi cabeza lo estaba comparando a cuando yo toco una canción al piano para alguien, quizás en una fiesta, y la habitación es tan pequeña que conectas muy fácilmente. Me preguntaba si sería igual que actuar en sitio pequeño para poca gente.
CB: Afortunadamente, cuando eres actor, la gente no suele hacerte peticiones así, como -¿Puedes interpretarnos a tu Lady Macbeth?-"


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2 comentarios

  1. Hacía mucho que no disfrutaba tanto de una entrevista. Es un duelo perfecto entre dos mentes brillantísimas. Me ha encantado que Jack haya nombrado Harold and Maude, la que considero la mejor película de la historia del cine. Y que Cate haya descrito un canto del Inferno de Dante... siempre he pensado que a Jack le encantaría leer la Divina Commedia por toda la continua simbología del número 3.

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    1. Muchísimas gracias por el comentario Lucía! Estoy completamente de acuerdo contigo, tuve la tentación de aclarar algunas de las referencias que mencionaban y que tú señalas. Yo también opino que son muy brillantes pero sobre todo que están muy equilibrados, en cuanto a nivel. De ahí que la conversación sea tan interesante.

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